(Remitida al Diario La Rioja en marzo de 1997 no fue publicada. El Director me comentó meses después que se trataba de un asunto muy “personal”. Es posible que así sea por lo que a mí respecta, pero la Banda y los dineros públicos que recibe no creo que sea un asunto personal)
Sr. Director del diario La Rioja :
Lamento pedirle un pequeño hueco de su periódico para deshacer un bulo que corre sobre mi relación y mi salida de la Agrupación Musical Logroñesa (Banda Municipal), pero no encuentro otro medio mejor de llegar a quienes lo difunden y a quienes se lo creen.
Dice el bulo que a mí me echaron de la Banda Municipal tras tocar durante año y medio en ella. Pues bien, eso es absolutamente falso.
Es cierto que tanto el Director de la Banda, José Luis Alonso, como la profesora de flauta, Gabriela Eibar, quisieron echarme de la Banda a raíz de unas líneas cariñosamente críticas que dediqué a la Agrupación Musical en un artículo publicado en este mismo diario el 8 de abril de 1995 con motivo de la semana de Jazz; y cierto es que la Junta Directiva de la Banda me transmitió ese deseo del director y de la primera flautista (miembro también de la Junta). Pero tanto en la reunión que tuve con la Junta Directiva de la Banda en esa comunicación (2 de mayo de 1995), como en la que celebramos a los pocos días (9 de mayo de 1995), quedó claro que yo me iba de la Banda por mi propia voluntad, y que no removería el tema y otros colaterales por mí señalados allí mismo, para no causar ningún mal al resto de los músicos de la Agrupación.
Que con el tiempo eso no se sepa no me importa, pero que se vaya diciendo por ahí lo contrario sí que me produce un cierto malestar, ya que mi salida de la Banda y mi silencio posterior no quieren decir que que vaya a permitir yo que alguien difunda una falsedad sobre mi persona.
Atentamente, le saluda
JDC