domingo, 14 de junio de 2026

ARQUITECTURAS EN LA RIOJA 1995

      

(Este escrito no tiene mas interés que dejar constancia del cambio que se produjo entre convocar los premios COAR de Arquitectura  (vease “Hagan juego, señores”, cap. 2) y las Exposiciones Anuales de Arquitectura. Apareció en el tríptico de la Exposición el año 1996)


Es costumbre que los Colegios Oficiales de Arquitectos realicen anualmente algún tipo de actividad cultural encaminada al reconocimento y difusión del quehacer de sus profesionales. Una de ellas es la de los Premios de Arquitectura, manifestación en la que el reconocimiento se hace extremo y se personaliza en la figura de un solo arquitecto. Otra es la publicación aséptica y casi inventarial de un Anuario en el que caben todos, se organiza por orden alfabético, y cada arquitecto expone su obra más interesante del año. Entre una y otra, el Colegio de Arquitectos de la Rioja intenta este año una vía intermedia en la que quepan muchos, no existan premios y sin embargo, se manifieste el buen hacer arquitectónico, se vislumbre la existencia de reflexión sobre el fenómeno constructivo o, cuando menos, de una buena intención.

Si la muestra había de ser colectiva la tarea de selección no podía ser menos, de modo que ha sido la Comisión de Cultura -un organismo interno del Colegio de adscripción abierta y voluntaria-, quien ha asumido la tarea. 

En primer lugar se acotó el número de obras a aquellas que se hubiesen acabado “legalmente” dentro del año 1995. Se revisaron los expedientes colegiales y se hizo un primer muestreo en función de los indicios de la documentación del “final de obra”. Se hicieron dos cribas en comisión y finalmente se les pidió a los arquitectos con obra seleccionada que confeccionaran los paneles que aquí se exponen. 

Ha sido intención de la Comisión, y así se recoge en el propio título de la Exposición, valorar más la “arquitectura”, -o el resultado final de los edificios-, que a los propios arquitectos que los proyectaron y dirigieron. No es la competencia o el deseo de figurar lo que se quiere estimular, ni tampoco una tendencia arquitectónica determinada o una moda. Esta exposición quiere ser, en el más estricto sentido cultural, un intento de reflexión colectiva o una aproximación al juicio, abierta desde nuestro colectivo a toda la sociedad riojana.