(Mi primera polémica periodística fue con el
Director Regional de Cultura, José Manuel Ramírez, quien desde entonces me
profesa un especial afecto. Consta de tres episodios aparecidos en la sección
Cartas al Director de LA RIOJA, los días 29 y 31 de agosto y 4 de septiembre de
1984 con titulares puestos por el propio periódico. El 9 de septiembre
intervino otro ciudadano llamado Víctor Angulo que pedía la dimisión del
Director Regional de Cultura argumentando que Cultura debía conllevar
educación. Ramírez no dimitió, pero al parecer, se quemó mucho)
El retablo de Ambasaguas
En
la triste noticia del intento de robo del retablo de Ambasaguas (LA RIOJA, 28
de agosto de 1984, pag. 5) leo sin embargo, no sin cierto regocijo, el episodio
de cómo nuestro Director Regional de Cultura se introdujo en la iglesia por la
misma vía que utilizaron los ladrones, una ventana en la que habían roto uno de
los barrotes.
El
episodio quedaría ahí, en la actitud campechana o infantil del Director, si no
fuera por las sugerencias que ofrece: ¿No estaremos ante un segundo intento,
esta vez no frustado y no menos lamentable, a pesar de su legalidad?.
Ambasaguas,
al igual que otros muchos despoblados riojanos ha sufrido el expolio de sus
gentes en el descalabrado proceso migratorio de los últimos veinticinco años,
de cuyas graves consecuencias se están empezando a preocupar nuestras
gobernantes: al efecto, los próximos 13, 14 y 15 de septiembre se celebrará en
Madrid, organizado por la Dirección General de la Juventud y Promoción
Sociocultural unos “Encuentros sobre Pueblos Deshabitados” para los que la
misma Comunidad Autónoma ha encargado la preparación de una ponencia sobre La
Rioja a Luis Vicente Elías, y en los que tanto como analizar las causas de los
abandonos, se estudiarán y propondrán las posibles vías de recuperación.
Continuar
expoliando lo poco que queda de estos pueblos es la vía más segura para que
jamás se recuperen, y en la actual tesitura resulta, además de triste y
preocupante, bastante contradictorio.
Tras
ICONA ocupando los montes, aparece ahora Cultura llevándose las piedras.
¿Hasta cuándo?
El retablo de Ambasaguas, el arquitecto y sus cartas
Una
vez más, el arquitecto Juan Diez del Corral aparece preocupado por los temas
relacionados con nuestro patrimonio histórico artístico, aunque sigue sin saber
por dónde le da el aire, como suele ser frecuente en él. Como supongo que no
tiene mucho trabajo que hacer (para alegría de los que queremos a nuestros
pueblos, no sea que en un loco arrebato de creatividad nos sorprenda haciendo
algunas casas tan demenciales como las que ha construido en Tirgo o en Varea),
le da por escribir cartas al periódico. Esto lo digo, naturalmente, con esa
actitud campechana e infantil que me caracteriza, según él.
Pero
en fin, con relación al famoso retablo de Ambasaguas, quisiera dejar constancia
de lo siguiente:
1.-
Como director regional de Cultura pondré todos los medios en evitar las mermas
y deterioro de nuestro patrimonio. Y si para comprobar las noticias hay que
deslizarse por una ventana, seguiré actuando como hasta ahora.
2.-
Cultura no trata de llevarse ninguna piedra. Justo todo lo contrario, como lo
pueden corroborar las autoridades que allí estaban presentes. (A propósito, los
retablos de La Rioja suelen ser de nogal y no de piedra, como apuntas).
3.-
El retablo de Ambasaguas, junto con un colateral, tiene ya un destino definido:
la parroquia de Muro de Aguas. Y si se ha llegado a esa solución transitoria
será porque ha habido previamente un estudio serio, ¿no crees?
Y
para terminar, decir que de las miles de horas que he pasado entre papeles
viejos y en todas y cada una de las localidades de La Rioja investigando en
nuestro patrimonio histórico-artístico, nunca he coincidido contigo. ¿De verdad
sabes dónde está Ambasaguas? Anda majo, cómprate una brújula y sigue
escribiendo cartas a los periódicos porque yo, en concreto, no estoy por la
labor de perder el tiempo contigo de esa forma cuando hay tantos asuntos que
solucionar.
Jose
Manuel Ramírez Martínez
Director
regional de Cultura
Del retablo a la comedia. Carta abierta al Director Regional de Cultura
Dado
que fuí yo quien inicié de una manera pública la polémica sobre el expolio de
los pueblos abandonados a raíz del traslado del retablo de Ambasaguas, no me es
lícito abandonarla, como deseo hacer con esta carta, sin ofrecerle antes una
explicación de mi actitud: dejo el debate, a decir verdad, porque me resulta
imposible alcanzar el tan alto nivel cultural y humano a que usted lo elevó con
su carta de 30 de agosto, LA RIOJA, pag. 6. Veamos:
-
Mi entendimiento no alcanza a entender cómo, tras plantear por mi parte un tema
de interés público, una institución, la por usted representada, contesta con
insultos y descalificaciones a mi persona, haciendo una increíble pirueta
dialéctica en la que salta con toda facilidad del plano de lo público al plano
de lo privado: el tema del debate era el expolio de los pueblos abandonados y
no la calidad de mis casas o la cuantía de mis conocimientos.
-
En el plano meramente humano se me hace también muy difícil mantener el diálogo
con una persona que posee una ética tan sólida que no le impide alegrarse en
público del infortunio ajeno de la carencia de trabajo; ¡caramba!, sólo le
faltó a usted desear “que me partiese un rayo”.
-
Me parece también muy difícil, por no decir imposible, alcanzar el nivel de
heroísmo que usted a sí mismo se otorga: hacer el ridículo para salvar el
patrimonio es algo que no entra en mis posibles.
-
En lo tocante a la forma de expresión también me veo deslumbrado e incapaz de
imitar la alta calidad retórica de su literatura, en la que no sólo se producen
difíciles giros, como comenzar hablando en tercera persona para acabar
tuteándome, sino que también se llega a las fuertes alocuciones directas con
salidas como “anda majo, cómprate una brújula...”, y otras de imposible
asimilación por mi parte.
-
También me cuesta mucho descifrar en sus razonamientos, silogismos tan arduos
como aquél en el que usted deduce mis pocos conocimientos de arte debido a que
no hemos coincidido personalmente visitando monumento alguno (?).
-
En fin, también me siento humillado ante sus lecciones entre paréntesis como la
de que los retablos de La Rioja suelen ser de nogal y no de piedra; ¡vaya
ignorancia la mía!
Parece
claro que para acceder a tales niveles de discusión son precisas las miles
horas de usted, pasadas entre papeles viejos o investigando nuestro patrimonio,
y que sinceramente yo no poseo.
Pero
imposible el debate público con usted sobre tan importante asunto, permítame,
si no es mucha molestia, hacer una última reflexión por si fuera de su
utilidad. No sé si debido a un extraño influjo de ese próximo y polémico
Festival de Teatro de Logroño, o por las mismas connotaciones de la palabra
“retablo”, en vez de irnos del de Ambasaguas al tema del expolio de los pueblos
abandonados, nos hemos ido a montar una comedia periodística entre usted y yo
en la que, como en toda comedia y para divertir al público, ha de haber por
fuerza un tonto. Que haga de tonto yo, psst..., tanto da; al fin y al cabo no
soy mas que un ciudadano de a pié sin aspiraciones. Pero que dicho papel le
toque a usted, el Director Regional de una institución pública, ojo amigo, ¡eso
es jugarse el cargo!.
Con un cordial saludo (lo valiente no quita lo cortés) se despide éste su administrado.