domingo, 14 de junio de 2026

TRES PREGUNTAS SOBRE EL MODERNO

(Después de haber dejado mi cargo de Decano del COAR aún me hacía preguntas la prensa. Las reprodujo extractadas en medio de la primera campaña ciudadana en defensa del edificio (verano de 1998), así que aquí las traigo íntegras) 

1. Mi respuesta sobre la demolición del Teatro Moderno es un no rotundo y categórico.

2. Hay muchas razones para intentar mantener el Teatro Moderno con vida, pero si tuviera que destacar una es la de que se trata del último “cinema” de Logroño. Y cuando digo cinema, me refiero a esa tipología arquitectónica de gran sala decorada, hija y hermana del teatro, con un noble espacio interior y unos muy dignos espacios, -arquitectónicos y urbanos-, de acceso y salida. Desaparecidos recientemente en Logroño el Diana y el Sahor, sólo queda en pié el Moderno, por lo que, como en el caso de los animales en peligro de extinción, su desaparición arquitectónica sería verdaderamente traumática para nuestra ciudad. Aprovecho para decir que la evasiva del arquitecto Moneo a responder a esta cuestión tan clara me parece de una cobardía imperdonable: por muy arquitecto prestigioso que sea, está claro que le interesa más alguna otra cosa que la Arquitectura.

3. Con lo dicho anteriormente ya apunto al destino más lógico que yo le encuentro para su rehabilitación: la de convertirse en la Filmoteca de Logroño, esto es, en un cine de titularidad pública que mediante la continuada proyección de films históricos se convierta en un museo de sí mismo, un museo del cine del siglo XX, disfrutable por los que hemos perdido para siempre los viejos cinemas y por aquellas generaciones futuras que sólo los conocerán gracias a nuestra decisión inequívoca de transmitirles esta herencia.