(La complacencia en el poder fue uno de los peores males de la década socialista, tan malo que ni siquiera la abandonaron en mucho tiempo cuando fueron apeados de la responsabilidad pública. Pero lo más divertido de este artículo de burla hacia dos cargos de entonces, es que a los pocos años compartía yo amigablemente la docencia en la Escuela de Arte con uno, y las carreras de fondo con el otro. Así de pequeña y amable es la vida y la provincia. Apareció publicado en La Rioja del Lunes de 23 de noviembre de 1992)
Es el caso que hace un par de meses, con motivo de las fiestas de San Mateo, fue entrevistado, creo que en estas mismas páginas, el ex alcalde de Logroño don Narciso San Baldomero, y que preguntado por lo que echaba en falta en las actuales fiestas organizadas por el Ayuntamiento socialista, respondió sin titubear y con insistencia que los Juegos Florales.
Fue una declaración que me perturbó bastante, porque siempre la poesía me ha perturbado bastante. Bien sea en el sentido en que pretende ser la más escueta y afilada expresión de la verdad, o bien sea en el sentido en que tiende a inventar un mundo que enmascara y falsea la verdad, la poesía ha sido siempre para mí, perturbadora. Así que la declaración del ex alcalde añorando los Juegos Florales, o sea, las contiendas poéticas de otros tiempos, ha sido un “argumento”, -como así dicen ahora los periodistas de la radio-, del que no me he podido desprender en las últimas semanas.
La cultura del recientemente desaparecido “realismo socialista” de los países del Este de Europa fue siempre pródiga en la poesía del, por mí denominado, segundo sentido. Por ello que mi biblioteca ha experimentado ultimamente un vertiginoso crecimiento en los saldos que ahora se producen del estilo Ceaucescu o del estilo Breznev. Y por lo que veo, mi afición no es aislada, pues en la reciente feria del libro de ocasión, los cuentos-panfletos de la editorial Malysh de Moscú se agotaron a los pocos días de ponerse a la venta.
Lo que no me imaginaba es que alguien pudiera dar a esos cuentos-panfletos un valor añadido al arqueológico, porque quien atisbe la verdad sobre Moscú no puede sino sonreir maliciosamente ante descripciones como que la Plaza Roja es donde tienen lugar las manifestaciones de alegría de los moscovitas; que el Palacio de los Jóvenes Pioneros, situado en las colinas de Lenin, es conocido como el mundo de los niños alegres; o que la Exposición de los Logros de la Economía Nacional es el recinto donde los rusos se informan de los trabajos y avances obtenidos por el socialismo.
Pues miren por donde que estos saldos del realismo socialista están siendo llamados a encender la llama de una nueva era de los Juegos Florales en nuestra ciudad para satisfacción de don Narciso. Vean si no cómo algunos vates locales empiezan a velar sus armas:
Para dibujar el agua /utilizamos el color azul/ .../ Una línea azul, un río / El punto azul que estrena esta semana el ayuntamiento (aquí el poema se torna prosáico, pero enseguida se arregla) es gota de agua / que quiere saciar la sed / de información y participación /.../ Punto y línea azul / que quieren ser / claros y trasparentes como el agua
Lo firma el actual alcalde de esta ciudad don Manuel Sainz Ochoa, que como todos saben está obsesionado con que el agua infecta que nos suministra lo despegue del sillón; y lo publica De Buena Fuente en su edición de 13 de noviembre de 1992.
El otro texto que traigo a colación es del género llamado prosa poética y lo suscribe nada más y nada menos que el vicerrector de nuestra Universidad don Luis Español González; aparecía publicado en las páginas de este mismo periódico, edición del 16 de noviembre. Dice así: A partir del próximo año se irán haciendo realidad otras iniciativas constructivas que mostrarán físicamente el nuevo enfoque del quehacer universitario, como la cara es el espejo del alma. Ya están en camino la biblioteca y el complejo científico-técnico (recuerda al “ya se oyen los claros clarines”, ¿verdad?) ...veremos pronto emerger un urbanismo integral (?) que intentará englobar a todos los edificios en un ambiente característico y cordial. Los estudiantes serán los peatones mayoritarios del campus (la poesía no está siempre exenta de perogrullada), los departamentos saldrán al encuentro de los paseantes (esto sí que es poético), y la investigación se adivinará tras los muros.
Quien haya tenido agallas suficientes para leerse los logros de la década socialista aparecidos en la prensa en las últimas semanas, es seguro que tiene flores a montón. Así que con tanto y tan buen material qué menos que considerar que una nueva era de la poesía está a punto de comenzar. ¿A qué esperar para declarar abierta una nueva edición de los, así llamados, Juegos Florales?.